Este proyecto de parque urbano surge como una respuesta integral a las necesidades del espacio público contemporáneo, entendiendo la ciudad como un entorno que requiere áreas vivas, seguras y multifuncionales. La propuesta busca ofrecer un lugar donde la comunidad pueda convivir, jugar, practicar deporte, reflexionar y reconectar con la naturaleza en medio del contexto urbano. El parque se concibe como un nuevo núcleo cívico y social, accesible, incluyente y dinámico.
El diseño se organiza a partir de un esquema radial de andadores que conectan distintos núcleos temáticos. Cada nodo cumple una función específica, permitiendo una lectura clara del espacio y una experiencia de recorrido fluida y continua. Este sistema facilita la integración visual entre las distintas áreas y favorece la orientación, la accesibilidad universal y la convivencia entre usuarios de todas las edades.
La selección de materiales responde a criterios de durabilidad, bajo mantenimiento y coherencia estética con el entorno urbano:
El diseño paisajístico combina vegetación nativa y ornamental para generar sombra, microclimas y una experiencia sensorial rica en texturas y colores. La plantación estratégica contribuye al control del asoleamiento, la ventilación natural y el confort térmico. La iluminación nocturna fue concebida para resaltar senderos, plazas y elementos escultóricos de forma funcional y poética, fomentando el uso seguro del parque durante todo el día y reforzando su carácter simbólico dentro de la ciudad.
La fuente central, los monumentos y los caminos de concreto y piedra dialogan entre sí, generando simetrías que organizan el espacio sin perder fluidez. El resultado es un parque que se consolida como el corazón cívico y cultural de su comunidad: un espacio vivo, inclusivo y diseñado para ser habitado.