Este proyecto de guardería fue concebido como un entorno integral de aprendizaje, juego y descubrimiento para la primera infancia. Desde el diseño interior hasta la propuesta de paisajismo, cada decisión se tomó bajo principios de sensibilidad, funcionalidad y estimulación sensorial. El enfoque del proyecto se centra en la creación de un espacio seguro, lúdico, natural y estimulante, donde niños y niñas puedan explorar, aprender y desarrollarse a su propio ritmo.
El lenguaje formal del diseño combina líneas suaves y curvas amables con una paleta cromática basada en tonos pastel, complementada por acentos vibrantes estratégicamente incorporados. Las formas geométricas y orgánicas se integran en muros, estanterías y plafones, generando un entorno visual dinámico sin caer en la sobreestimulación. Elementos gráficos como panales, abejas, figuras tipo rompecabezas y arcos coloridos cumplen una doble función: estética y didáctica.
Se seleccionaron materiales cálidos, resistentes y seguros, adecuados para la interacción infantil. En muros y mobiliario predominan la madera clara, superficies lavables, esquinas redondeadas y acabados mate. El piso cerámico de bajo brillo facilita la limpieza y reduce el riesgo de deslizamientos. Las áreas de lectura incorporan libreros accesibles con arcos de MDF laqueado en colores suaves, mientras que las aulas cuentan con mobiliario ergonómico en madera natural, diseñado para fomentar el aprendizaje autónomo, la exploración y el trabajo colaborativo.
La propuesta paisajística prioriza el uso de especies no tóxicas y de bajo mantenimiento, como lavanda, lantanas, margaritas blancas, agapantos y pastos ornamentales, promoviendo el contacto directo con la naturaleza. Se diseñaron senderos curvos, áreas de césped para gateo libre y jardineras elevadas que funcionan como escenarios de juego simbólico. Árboles de sombra, cuidadosamente seleccionados, contribuyen a regular la temperatura del patio y favorecen el aprendizaje al aire libre. Asimismo, se integraron estructuras de juego elaboradas con materiales naturales como la madera, junto con juegos didácticos de piso en vinil reciclado de colores.
La guardería se organiza a partir de espacios interiores versátiles que incluyen aulas, biblioteca, salón de lectura, áreas lúdicas y zonas de descanso. Los espacios abiertos se vinculan de manera visual y funcional con el exterior mediante ventanales amplios y recorridos fluidos. El patio central actúa como el núcleo activo del proyecto, fomentando la convivencia, el juego libre y la conexión constante con el entorno natural.
Cada elemento del proyecto fue concebido con la intención de enriquecer el desarrollo cognitivo, emocional y social de los niños. El resultado es un espacio que no solo responde a necesidades funcionales, sino que también se percibe como un entorno amoroso, creativo y lleno de posibilidades para imaginar, aprender y crecer.